El cerebro adicto
Introducción:
Empezaremos explicando que una
adicción es un conjunto de síntomas (obsesión, compulsión, síndrome de
abstinencia, tolerancia), manifestándose como una enfermedad de características
primaria, progresiva, crónica y mortal, donde ocasionan cambios adversos en la
conducta, sistemas de valores y en las relaciones interpersonales-sociales de
quien la consume.
Existen diversos tipos de adicciones; como el
tabaco, alcohol, drogas ilegales, o medicamentos mal controlados, al sexo,
entre muchas otras más.
Actualmente la adicción puede ser
tratada, aunque en muchas ocasiones no se llegue a una cura definitiva. Es considerará
como una enfermedad del cerebro, por el hecho de modificar la química,
estructura y funcionamiento del este órgano.
Desarrollo
Las adiciones son enfermedades
que en la época moderna se han extendido más, años ante se decía que las personas adictas a las
drogas y al alcohol tenían moralidad deficiente y carecían de voluntad propia,
por lo que solo eran juzgadas.
Actualmente se observaron imágenes
en el cerebro, sobre las influencias de las drogas, a lo que se entendió qué
los pacientes, aunque quisieran, no podían dejar las sustancias por voluntad
propia, sino que necesitaban tratamiento.
Algunas sustancias más comunes
son:
- Alcohol
- Nicotina
- Marihuana
- Medicamentos recetados
- Inhalantes
- Cocaína
- Anfetaminas
- Heroína
Las adicciones son enfermedades
progresivas, evolucionando por etapas:
En la primera etapa, las personas
utilizan las sustancias para alcanzar euforia las cuales suelen aumentar y manifestar
en episodios de uso descontrolado que pueden no ser tan severos y frecuentes. Poco
a poco el pensamiento adictivo comienza a manifestarse.
Posteriormente la pérdida de control es obvia
y los episodios de consumo son más intensos y frecuente, comienza a haber
problemas serios debido al tiempo que la persona ocupa en actividades
relacionadas con la adicción y el uso, solo por el hecho de que la química
cerebral ha cambiado de manera importante y la personalidad de la persona también
ha cambiado.
La inhabilidad para detener el
consumo marca esta etapa del proceso adictivo. Problemas severos en la familia,
trabajo, personales, etc. Cuando se abusa las drogas se alteran algunas zonas
del cerebro ocasionando daños, que controla el ritmo cardíaco, la respiración y
el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos
permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema
límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro.
Al ingresar en el cerebro las
drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren en el proceso
normal de intercambio de información neuronal. Las redes de neuronas pasan
mensajes desde y hacia diferentes estructuras dentro del cerebro, la médula
espinal y los nervios que se encuentran en el resto del cuerpo. Estas redes
nerviosas coordinan y regulan todo lo que sentimos, pensamos y hacemos.
Algunas drogas, como la marihuana
y la heroína, pueden activar las neuronas porque su estructura química imita la
de un neurotransmisor natural. Esta similitud en la estructura “engaña” a los
receptores y permite que las drogas se adhieran a las neuronas y las activen.
Aunque estas drogas imitan a las sustancias químicas propias del cerebro, no
activan las neuronas de la misma manera que lo hace un neurotransmisor natural,
y conducen a mensajes anómalos que se transmiten a través de la red.
Otras drogas, como las
anfetaminas o la cocaína, pueden causar que las neuronas liberen cantidades in usualmente grandes de neurotransmisores naturales del cerebro. Esta
alteración produce un mensaje amplificado en gran medida, que en última
instancia interrumpe los canales de comunicación.
La mayoría de las drogas
adictivas, directa o indirectamente, atacan al sistema de recompensas del
cerebro, inundando el circuito con dopamina. La dopamina es un neurotransmisor
que se encuentra en las regiones del cerebro que regulan el movimiento, la
emoción, la motivación y los sentimientos de placer. Cuando el cerebro comienza
a adaptarse a altos niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más
droga para obtener el mismo efecto. En el individuo que ha llegado a esta
etapa, la falta de droga provoca el llamado síndrome de abstinencia, con
síntomas como ansiedad, irritabilidad, náuseas, insomnio, episodios de
sudoración, temblores y psicosis, y puede llevar a la muerte. El consumo
crónico de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones
adecuadas.
La adicción depende de dos
factores determinantes, la biología y el ambiente, uno de los aspectos más
importantes de las adicciones es que existen factores ambientales y biológicos
que se combinan para determinar la vulnerabilidad de una persona a la adicción,
estos factores tienen que ver con el entorno social y familiar, la genética, la
disponibilidad de las sustancias, el stress y la tolerancia de las personas a
las drogas, ya que mientras algunas fácilmente se convierten en adictos, otros
no sienten los mismo efectos.
La adicción sigue un ciclo
que se establece en el cerebro del adicto si no es controlado su consumo,
primero se tiene la intoxicación, con el subsecuente efecto agradable de la
droga, luego viene la pérdida del control, en el cual el sujeto busca obtener
la sustancia, posteriormente, viene la abstinencia, ya sea porque no puede
obtener la droga, lo que lleva a la apetencia y finalmente a la intoxicación
nuevamente, y así, indefinidamente.
Durante la adolescencia es más propensa
una adicción temprana, por el hecho de que un adolescente toma sus decisiones a
partir de sus emociones y no del juicio, y el raciocinio, a lo que ellos son
propensos de abusar de las sustancias.
En esta etapa el cerebro es más
vulnerable por la búsqueda de la identidad, y más fácil de caer en adicciones.
Su entrono influye en sus tomas de decisiones y su genética. Aunque no es una
condicionante. El hecho es, que carecen de sentido y juicio común y optan por
la vía más fácil.
Otro grupo de riesgo está formado
por las personas que tienen algún tipo de padecimiento mental, como bipolaridad
o esquizofrenia.
Su tratamiento incluye una amplia
gama de líneas de acción, como la detección y canalización temprana de los
casos de abuso en el consumo; la atención de los trastornos físicos y
psicológicos asociados al uso de sustancias; los diversos abordajes
terapéuticos hacia el adicto y su familia, la desintoxicación y manejo médico
de los síndromes de supresión, así como las medidas de apoyo al proceso de
abandono de uso drogas, de prevención de recaídas y de inserción social para
lograr un estilo de vida positivo para el individuo en su entorno. Dependiendo
del tipo de persona y sustancias ingeridas.
Conclusión
Las adicciones son enfermedades
altamente complejas y el dejar de consumirlas so es una tarea fácil de lograr. Existirán
muchos factores que dependerán de ello. De hecho, debido a que las drogas
cambian al cerebro de tal manera que fomenta su abuso compulsivo, dejar de consumirlas
es difícil. Gracias a los avances científicos, ahora sabemos con mucha más
exactitud cómo las drogas trabajan en el cerebro y también sabemos que la
drogadicción sí se puede tratar exitosamente, ayudando así a que se deje de
consumir drogas y vuelva a tener una vida productiva.
Reflexiones:
¿Por qué has elegido este tema?
En la actualidad podemos encontrar
personas de nuestra familia, vecinos, amigos, gente ajena a nosotros, con algún
tipo de adicción, en la mayoría la gente tiende a criticarlos sin indagar más a
fondo. Se sabe que es una enfermedad, pero no se sabe de donde proviene.
Es
interesante saber los motivos que llevan a tener una adicción y que nadie se
excluye de tenerla.
Me intereso, solo por el hecho de
descubrir más sobre esta enfermedad y porque se dice que es “enfermedad”. Lo
que influye y cómo influye.
¿De dónde partiste para empezar a escribir?
Me hice una pregunta muy simple, pero
a la vez muy compleja ¿Qué es una adicción? Lo que desencadeno, el saber cuáles son las adicciones
más frecuentes consumibles, los efectos de algunas, las causas que lo originan.
Saber en qué parte del cerebro afecta y todos los posibles daños que ocasionan. A
nivel fisiológico, personal, contextual, familiar y laboral.

